sábado, 28 de julio de 2012

Arzobispo de Lima, Bartolomé María de las Heras y la independencia del Peru


"...Y con serenidad apostólica afrontó las alternativas originadas por el avance de las corrientes emancipadoras, pero los sacrificios personales que hubo de aceptar no le impidieron defender los fueros de la Iglesia. En tal virtud, accedió a las exigencias del virrey Pezuela, en cuanto a la entrega de las piezas de plata labrada que tenía para su uso; pero se negó a requisar las que tenían los templos para realzar las ceremonias del culto. Y cuando los realistas abandonaron la capital, ante la inminente llegada de las tropas de San Martín, no quiso seguirlos y prefirió quedarse. Aunque no simpatizaba con la causa patriota, estaba sin embargo convencido de que debía quedarse en su diócesis para atenderla pastoralmente, sin importar quién gobernara políticamente.


Firmó el Acta de la Independencia, que el Cabildo de Lima aprobó en memorable sesión del 15 de julio de 1821, y estuvo presente en la ceremonia de la Proclamación de la Independencia del Perú por el General San Martín, el día 28. Hizo todo lo que pudo por mantener relaciones armónicas con el nuevo régimen, pero cuando el ministro Bernardo de Monteagudo le puso exigencias que en lo eclesiástico resultaban inaceptables, como la clausura de las Casas de Ejercicios (que habían sido convertidas en asilo de nobles españoles), se negó aceptarlas. Cuando se le advirtió que las disposiciones del gobierno tenían carácter de “irrevocables”, prefirió renunciar a la dignidad arzobispal, antes de hacer cumplir tales arbitrariedades..."*
*=de su biografía en Wikipedia...