lunes, 27 de septiembre de 2010

Se aleja el habitual silencio...



A propósito de un articulo del "Culture Wars" sobre la FSSPX y el Concilio Vaticano II, Mons. Williamson escribe en sus COMENTARIOS ELEISON 167 25-IX-2010 DOCTRINA SUBESTIMADA respuestas muy precisas a la crítica que expone.

Se aleja cada dia más el habitual silencio para esta situación que cuestiona los valores de fondo de lo establecido de facto en el tiempo. Aún de los más conservadores dentro de él.

"...
Por lo tanto (E) el Concilio no es para nada Tradicional y el conflicto entre Roma y la FSSPX es ESENCIALMENTE doctrinal. Así es que (F) existe una buena razón para temer la contaminación, debido a la falsa doctrina del Vaticano II - está guiandoa las almas al Infierno. (G) Ni existe una mentalidad cismática entre Tradicionalistas (no-sedevacantistas), aunque (H) la Iglesia se encuentra en medio de la peor emergencia de toda su historia. (I) Pero justo como en la crisis Arriana los pocos obispos que mantuvieron la Fe comprobaron que la Iglesia no había fallado en lo absoluto, así la FSSPX pertenece hoy a la Iglesia y está guardando la Fe, sin pretender con esto el remplazar la Iglesia , o constituir por sí sola la Iglesia."

martes, 11 de mayo de 2010

Mons. Bernard Fellay FSSPX, Carta a los Fieles

"...no fue por casualidad que Pío XII, al proclamar el dogma de la Asunción, quiso cambiar el Introito de la fiesta del 15 de agosto por el fragmento del Apocalipsis que saluda al gran signo que apareció en el cielo. Este pasaje del Apocalipsis inaugura la descripción de una de las guerras más terribles expuestas en el Libro sagrado: el gran dragón, que va a barrer con su cola una tercera parte de las estrellas, viene a presentar batalla a la gran Señora (cfr. Apoc. 12)."


jueves, 11 de marzo de 2010

Mons. Bernard Fellay, entrevista en DICI

"Vale la pena rezar por esta intención, como lo hicieron los niños de la Cruzada eucarística del mes de enero. De nuestro testimonio de fe puede resultar un gran bien para la Iglesia… De hecho, me parece que los objetivos de estas cruzadas del Rosario están conectados unos con otros: no habrá triunfo mariano sin restauración de la Iglesia y, por lo tanto, de la Misa con la enseñanza de la fe."